¿Cómo contener las emisiones difusas en las plantas de lavado de suelos?
El tratamiento y la recuperación de las tierras procedentes de actividades de saneamiento requieren procesos específicos para separar las fracciones del terreno y gestionar los materiales según sus características. En las plantas de lavado de suelos, las operaciones de manipulación, alimentación y tratamiento del material pueden generar polvo difuso, mientras que la presencia de determinadas sustancias puede contribuir a la formación de olores.
Cuando estas actividades se realizan dentro de una nave industrial, el problema adquiere características particulares: el polvo puede quedar suspendido en el aire y los olores pueden acumularse o propagarse por los espacios de trabajo.
Esta es la situación que se afrontó en la zona denominada Tunnel Terra, en una planta de la zona de Milán dedicada al tratamiento y la recuperación de materiales procedentes de saneamientos ambientales. El objetivo era encontrar una solución eficaz para actuar sobre el ambiente interior, con un sistema capaz de cubrir toda la superficie operativa y de contribuir también al control de los olores.
¿Cómo intervenir cuando no hay espacio para colocar los cañones en el suelo?
Dentro de las plantas industriales, el espacio disponible suele ser una limitación decisiva. Cintas transportadoras, maquinaria de proceso, zonas de manipulación y pasos de vehículos hacen difícil encontrar posiciones en el suelo que sean a la vez eficaces, accesibles y seguras.
También en este caso, la empresa no disponía de puntos adecuados para colocar los cañones nebulizadores a nivel del suelo sin interferir con la producción.
La solución fue la instalación en altura, mediante la configuración bikini del cañón nebulizador Phoenix. Antes de definir la instalación, realizamos una visita técnica para analizar la geometría de la nave, la disposición de los equipos y las posibles trayectorias del chorro nebulizado.
La planta tenía una longitud de unos 40 metros y ya contaba con un cañón nebulizador instalado en un pilar central, concebido para tratar todo el espacio. Sin embargo, la solución anterior se había retirado por el elevado consumo de agua y una cobertura no suficientemente eficaz.
Por tanto, había que replantear el sistema, no limitándose a sustituir la máquina existente, sino actuando sobre la distribución de los puntos de nebulización.
¿Por qué instalar dos cañones Phoenix Bikini en los extremos de la nave?
Del análisis técnico surgió la necesidad de distribuir la nebulización a lo largo de todo el edificio, evitando confiar el tratamiento a un único punto central.
Por ello elegimos dos cañones Phoenix Bikini, equipados con rotación automática e inclinación vertical eléctrica, ambas gestionables mediante PLC.
La colocación se estudió para obtener una cobertura más eficaz de las zonas afectadas por los trabajos. El primer cañón se instaló en la entrada de la nave, sobre una plataforma saliente; el segundo, en el extremo opuesto, sobre una ménsula angular hecha a medida.
Esta disposición permite distribuir el chorro desde dos puntos distintos, adaptando su orientación a las necesidades de la planta. La rotación y la regulación de la inclinación permiten ajustar las trayectorias de nebulización según la geometría del espacio y las zonas que se deben tratar.
También las conexiones se diseñaron en función del entorno productivo: cada cañón está conectado a su propia unidad de control, colocada en una posición protegida, lejos de los recorridos de los vehículos y de fácil acceso para los operarios.

¿Cómo controlar también los olores sin aumentar el consumo de agua?
Para afrontar ambos problemas, las dos unidades de control se equiparon con dispositivos para la dosificación de un aditivo específico para el control de olores.
Suministramos el aditivo en prueba gracias a la colaboración con Unira, fabricante especializado en aditivos para aplicaciones del sector. De este modo, el sistema quedó preparado no solo para la nebulización de agua y la supresión de polvo, sino también para un tratamiento específico de los olores.
La posibilidad de dosificar el aditivo a través de las unidades de control permite integrar esta función en la gestión de la planta, según los ajustes y las necesidades operativas. En cualquier caso, la elección de la solución debe ir acompañada de una correcta regulación de la nebulización, para limitar el desperdicio de agua y dirigir el tratamiento hacia las zonas afectadas.

¿Cómo automatizar la nebulización e intervenir solo cuando hace falta?
La configuración instalada combina el control directo de las máquinas con la posibilidad de programar el funcionamiento del sistema.
Cada Phoenix Bikini se puede gestionar con mando a distancia por radio, lo que permite activar la nebulización cuando es necesario. Este modo es especialmente útil durante las operaciones de manipulación del material: el palista puede intervenir según los trabajos, activando el sistema en el momento en que es necesario contener la dispersión del polvo.
Cuando, en cambio, el tratamiento debe seguir una programación establecida, los operarios pueden utilizar el PLC de las dos unidades de control para fijar los horarios de encendido y apagado y los ciclos de trabajo correspondientes.
La gestión programada permite organizar el funcionamiento según los turnos y las actividades de la planta, mientras que el mando manual permite responder a las necesidades puntuales.
¿Qué ventaja tiene diseñar el sistema según las características de la planta?
La intervención en el Tunnel Terra muestra que el control del polvo y de los olores requiere una evaluación global del entorno, no solo del caudal o del alcance de un único cañón.
La visita técnica, la instalación en altura, la distribución en dos puntos, la dosificación del aditivo y la gestión mediante PLC permitieron configurar un sistema coherente con las limitaciones y necesidades de la planta.
Con Phoenix Bikini, Cannoni-Conrad propone una solución para los entornos industriales en los que el espacio en el suelo es limitado y la nebulización debe integrarse con los procesos productivos, dejando libres las zonas de tránsito y permitiendo una gestión flexible del tratamiento.



