El contexto industrial: la fundición
En el sector metalúrgico, y en particular en las fundiciones, la gestión de las escorias es una fase operativa delicada que requiere soluciones técnicas fiables y bien integradas en el proceso productivo. Las altas temperaturas, el movimiento continuo de materiales y la presencia de vehículos pesados exigen un enfoque de diseño cuidadoso, capaz de conjugar eficacia operativa, seguridad y continuidad productiva.
La visita técnica a Lovere (BG), en el lago de Iseo
Nuestra intervención tiene su origen en la solicitud de una importante fundición situada en Lovere, que nos pidió evaluar el uso de un cañón nebulizador para el enfriamiento de las escorias. Como siempre, el punto de partida fue una visita técnica exhaustiva, durante la cual analizamos la distribución, los espacios operativos y los procedimientos de gestión de las escorias.
Desde el principio, surgieron algunas cuestiones críticas específicas: la necesidad de mantener una distancia adecuada con el material, debido a las altas temperaturas, y el requisito de no interferir con el paso continuo de palas mecánicas y vehículos pesados. De hecho, la zona de intervención era un corredor operativo bastante estrecho, en el que cada instalación debía diseñarse cuidadosamente para no interferir con las actividades.
Del análisis a la solución
Durante la visita técnica, evaluamos diferentes configuraciones y modelos, con el objetivo de identificar la solución más eficaz que fuera al mismo tiempo compatible con las limitaciones operativas del emplazamiento. La elección se orientó hacia un sistema capaz de trabajar a distancia, garantizando la seguridad de la maquinaria y la continuidad de las operaciones diarias.
La configuración bikini
Por ello optamos por un Conrad LC30R en configuración «bikini», con el cañón instalado en altura mediante una ménsula fijada a una estructura existente, mientras que la unidad de control con bomba y mandos se colocó en el suelo. Esta solución permitió liberar por completo la zona de paso de los vehículos, manteniendo al mismo tiempo un acceso sencillo y seguro para la gestión y el mantenimiento de la instalación.
El alcance de 30 metros resultó ideal para cubrir la distancia operativa y alcanzar eficazmente el punto focal del escorial a enfriar, garantizando una acción selectiva y uniforme.

Flexibilidad operativa
Un aspecto clave del proyecto fue la gestión dinámica del sistema. La rotación del cañón, controlada mediante mando a distancia por radio, permite al operario dirigir el flujo de nebulización de forma precisa según las necesidades operativas. Esto resulta especialmente útil durante la carga de camiones para su eliminación, cuando el sistema se utiliza también para la supresión del polvo generado por la manipulación.
Para aumentar aún más la precisión, la máquina se equipó con una inclinación eléctrica, que también se controla a distancia. Esto permite adaptar rápidamente la pulverización a diferentes condiciones de funcionamiento, mejorando la eficacia general de la operación.
Instalación y gestión completas: un único punto de contacto
La instalación fue realizada íntegramente por nuestro equipo técnico, utilizando nuestros propios equipos de elevación y plataformas aéreas. Esto nos permite operar de forma autónoma y garantizar unos plazos fiables y una ejecución de calidad en todas las fases de la obra.
Una de las principales ventajas de nuestro enfoque es la gestión completa del proyecto: desde la visita técnica inicial hasta el diseño, la instalación y la puesta en marcha final. Un único interlocutor, una solución a medida.

Un sistema integrado en el proceso
El resultado es una planta perfectamente integrada en el entorno de producción de la fundición: eficaz tanto en el enfriamiento de la escoria como en el control del polvo durante su manipulación, sin interferir en las operaciones.
Una vez más, el valor del proyecto reside en la capacidad de adaptar la tecnología a las condiciones reales de trabajo, convirtiendo una necesidad compleja en una solución concreta, eficaz y sostenible.




